contadores

DERRIBANDO MITOS No. 3 Maldiciones generacionales

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” 2 Corintios 5:17

Hace bastante tiempo que en medio de la cristiandad, los autoproclamados “pastores o líderes” han estado enseñando acerca de las maldiciones en los creyentes. Son las llamadas “maldiciones  generacionales”. Es otro de los mitos que vamos a derribar en este artículo mediante la infalible Palabra del Señor.

Según esta enseñanza, muchos creyentes padecen males, tales como, la miseria económica, los problemas emocionales, de depresión, complejos; mala salud física y mental, etc., debido a pecados no “desatados” provenientes de sus padres, abuelos, etc. Es decir, cadenas generacionales que transmiten la culpa del pecado.

Con esta enseñanza, estos “pastores” instruyen a sus feligreses, “presos de estas maldiciones generacionales”, a que se sometan a sesiones de liberación y rupturas de estas “cadenas”. Se les realiza rituales de auto regresión (o hipnosis regresiva) para llegar al origen del problema en la infancia o juventud. Se les llama a recordar a sus padres, abuelos, etc., y traer a sus mentes los acontecimientos que marcarían el inicio de la cadena que ha de romperse. ¡Esto amados hermanos, no es cristianismo, sino que ocultismo! Es la antigua práctica de regresiones provenientes de las técnicas de la parapsicología y metafísica. Sin duda, que es parte de los espíritus engañadores y doctrinas de demonios, acerca de los cuales nos advirtió Pablo en 1 Timoteo 4:1.

Debemos agregar a este análisis, que todo esto es un caldo de cultivo que nace desde la superstición de la gente que busca, a cualquier precio, la felicidad en este mundo y la “liberación” del sufrimiento y del quebranto, pero lejos de Cristo y de su santo evangelio para vida eterna. Los facinerosos líderes que enseñan esto, por cierto que ven en esta práctica un nicho de mercado muy suculento; primero, porque hay mucha demanda de personas que buscan estas “liberaciones” y dispuestas a pagar por la terapia, y segundo, porque cada “sesión de liberación” es una nueva “ofrenda” que entra impúdicamente en los bolsillos de estos sinvergüenzas.

Como siempre, estos engañadores que hablan según su propio corazón, buscan en la biblia algún pasaje que se ajuste a su falsa enseñanza; en esta ocasión se ha utilizado, o mejor dicho, mal utilizado el texto de Éxodo 20: 5 que versa así:

“…yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen” Éxodo 20:5

La tónica de las falsas enseñanzas siempre ha sido la misma: descontextualizar un pasaje de la enseñanza global de las escrituras. Ciertamente este es otro caso que se agrega a esta larga lista de doctrinas anti bíblicas.

Debemos entender que el texto no comienza en el versículo 5, sino que desde antes Dios viene advirtiendo que Él es el único Dios, y que no hay otros dioses dignos de ser adorados, honrados o venerados. También Él prohíbe estrictamente a su pueblo la práctica de la idolatría mediante imágenes o iconografías tan populares en los pueblos ya existentes en esa época.

Ahora bien, cuando Dios dice “visito (castigo) la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”, no se está refiriendo de modo alguno a supuestas ““maldiciones generacionales” como se enseña en muchos lugares el día de hoy. Categóricamente la biblia dice:

“Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado” Deuteronomio 24:16

Si afirmamos que “los hijos” cargan la pena del pecado de sus padres como lo enseña la falsa doctrina de las “cadenas generacionales”, entonces esa interpretación entraría en conflicto con este pasaje citado y muchos otros. Pero este versículo dice claramente que cada cual es responsable de su propio pecado, y la biblia abunda en esta enseñanza clara y precisa que no admite otros razonamientos (compare Salmos 51:4, Santiago 1:14, 1 Juan 1:8-10)

El texto de Éxodo 20:5 debe analizarse en conjunto con el verso siguiente que dice:

“ y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos” Éxodo 20:6

Con estos dos versículos 5 y 6, podemos desprender la respuesta correcta en armonía a toda la enseñanza bíblica, porque aquí aparecen descritos los grupos de los no creyentes (verso 5) y los creyentes (verso 6); aquellos que no son el pueblo de Dios y aquellos que sí lo son. La biblia también les llama a ambos grupos “los buenos y los malos” (Juan 5:29, Mateo 5:45b), “Los justos y los injustos” (Mateo 5: 45c); a los creyentes también se les llama “los que le temen” (Salmos 103: 11-17) En este caso en particular, se les nombra como “los que me aman” y “guardan mis mandamientos”

Es decir, no cabe duda; los únicos que aman a Dios y guardan sus mandamientos, son aquellos que, primeramente fueron amados por Dios (1Juan 4: 10,19), y que son parte de “su pueblo”. Por lo tanto, cuando dice Dios que “visita (castiga) la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen” se refiere indudablemente a la pena irremisible o inevitable que cae sobre todo pecador no redimido, y esto, desde nuestros primeros padres, es decir, desde Adán y Eva (compare Romanos 5:12, 1 Corintios 15: 21-22). En otras palabras, es la condenación del pecado sobre, (como lo dice Pablo a los Efesios), “los hijos de ira (Efesios 2:3) o “hijos de desobediencia” (Efesios 5:6). Estos son los hijos de los cuales habla toda la escritura de manera coherente y en armonía a toda la doctrina.

Como vemos, en nada tiene que ver con una supuesta “cadena de maldiciones generacionales” como los falsos maestros lo enseñan.

Por su parte, la biblia es clara y precisa en enseñarnos que Dios extiende su misericordia a quienes Él ha decido hacer “su pueblo” y salvarles (Romanos 9:15-16). Eso es lo que enseña al pasaje que dice: “hago misericordia a millares”, entre los cuales están los escogidos de Israel y la iglesia. Estos no son salvos por méritos ni por obras, sino que exclusivamente por su misericordia.

“nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia” Tito 3:5a

Con toda firmeza debemos decir que la biblia enseña que todo individuo que ahora no es hijo de Dios, es un hijo de ira o de desobediencia, y por lo tanto, la ira de Dios está sobre él. Esto explica lo que advierte el Señor en el mal utilizado texto de Éxodo 20:5. Todos nosotros estuvimos en esa esfera de condenación por generaciones, pero gracias sean dadas a Dios por Jesucristo nuestro Señor y Salvador, quien nos hizo hijos suyos (Juan 1:12-13, 1 Juan 3:1-2, Efesios 1: 5), nos llamó de las tinieblas a su luz admirable (1 Pedro 2:9), nos hizo renacer en una simiente incorruptible (1 Pedro 1:23), nos redimió de la condenación de la ley (Gálatas 3:13) y ahora nos preserva para vida eterna (Hebreos 10:39, Judas 1:24)

Finalmente debemos agregar que una vez que un individuo es convertido por Dios, este pasa a ser una “nueva creación” en Cristo Jesús. Desde entonces, ya no hay ninguna condenación para aquellos, porque las cosas viejas (la condenación por el pecado) pasaron.

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” Romanos 8:1

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura (creación) es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” 2 Corintios 5:17

Si desea mayor información acerca de este tema, nos puede escribir a nuestro correo electrónico soloporgraciachile@gmail.com

Que la gracia de nuestro Señor y Salvador Jesucristo nos ayude a seguir “derribando mitos” mediante Su infalible Palabra. Que así sea. Amén.

PEL 12/2017

One Response to DERRIBANDO MITOS No. 3 Maldiciones generacionales

  1. avatar Ximena dice:

    Gracias doy a nuestro Señor Jesucristo por traernos a la verdad y ponernos en la esfera de la Salvación.
    Libres de la superstición y ocultismo la que en algún momento de nuestras vidas participamos en ignorancia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *