contadores

LOS TIEMPOS FINALES Y EL “AVIVAMIENTO”

descargarpdf

“Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer” Habacuc 3:2

¿Es este el pasaje que fundamenta la idea de un “avivamiento” dentro de la iglesia? ¿La biblia enseña que para el último tiempo habrá un “avivamiento”? ¿Qué ocurrió con los llamados “avivamientos” que la historia registra? ¿Jesús y los apóstoles hablaron de “avivamiento”? Estas y otras preguntas serán expuestas en este artículo, procurando responderlas fielmente solo al texto bíblico y su contexto, refiriéndose exclusivamente a las palabras de nuestro Señor Jesucristo y sus apóstoles.

La primera pregunta que haremos en este artículo es ¿Cuándo serán los últimos tiempos? La respuesta no se basará en lo que dijo Agustín o la patrística en general; ni tampoco en la confesión de ningún sínodo, sino que la respuesta provendrá directamente desde la sola escritura:

“Dios, habiendo hablado en otro tiempo muchas veces y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” Hebreos 1:1-2

La epístola a los hebreos nos señala literalmente que Dios ha hablado en los “últimos (postreros) días” por el Hijo, es decir, por medio de Jesucristo. Su primera venida marcó el término de un tiempo y el inicio de otro. Este es el “postrer tiempo” que parte desde la manifestación en carne de Dios o el misterio de la piedad de la que habló el apóstol Pablo (1Timoteo 3:16). El postrer tiempo es la revelación del Hijo en los días de su carne (Hebreos 5:7) quien vino a este mundo a salvar a los pecadores (1Timoteo 1:15). La biblia enseña que el cordero de Dios estaba destinado desde antes de la fundación del mundo y que fue manifestado en el último tiempo por amor a sus escogidos.

“sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros” 1 Pedro 1: 18-20

El “último tiempo” comprende el período desde la primera venida de Cristo hasta la segunda venida de Cristo”. En la primera venida, Cristo revestido de humildad (Filipenses 2: 6-8), pero en la segunda venida, manifestado en poder y gran gloria (Mateo 24:30). En otras palabras ya estamos viviendo ese período; ¡es el postrer tiempo!

El pasaje de Habacuc que se cita arriba menciona la palabra “avivar” desde donde deriva la tan usada palabra “avivamiento”. Ante este punto, haremos la segunda pregunta de este artículo ¿Qué es el avivamiento?

Se define a esta palabra, como un “despertar” por las cosas de Dios. Es un volver a la vida piadosa, al amor por las buenas obras y por la devoción. Originalmente podríamos decir que “avivar” es, que algo muerto vuelva a vivir. En estricto rigor del término, la conversión es muestra de “avivamiento” ya que la sagrada escritura dice claramente que Dios nos dio vida cuando estábamos muertos en nuestro delitos y pecados (Efesios 2:1, 5).

Esta palabra “avivamiento” ha ido perdiendo la definición bíblica, y sigilosamente se ha ido perfilando a una especie de conciencia universal, que no se fundamenta en la revelación de la Palabra de Dios, sino que solo en la evidencia física y en la experiencia de cada individuo que llega, de algún modo, a ser impactado por un despertar espiritual, una rectificación ético – moral, o por una vida devota. En otras palabras, se llama avivamiento al evento de que la sociedad sea impactada por la predicación del evangelio; en donde masivamente los alcohólicos, drogadictos, prostitutas, ladrones, homosexuales, etc., dejan su camino disoluto para hacerse miembros de una iglesia evangélica. En esta perspectiva humana de la palabra “avivamiento” las personas tienen cambios externos de moralidad y rectitud. Es solo una evidencia de “senda limpia” y nada más. Recordemos que la historia registra muchas religiones y filosofías que pregonan exactamente lo mismo. Los jesuitas, los rosacruces, los masones, los miembros del opus dei, el islam, la iglesia católica, testigos de Jehová, etc. Todas estas y muchas otras religiones, sectas y filosofías, tienen en sus filas, hombres y mujeres que antes de afiliarse a sus cofradías, anduvieron en pecados horrendos, vidas disolutas y muchos de ellos al borde del suicidio. Acaso ¿estas sectas también viven “avivamientos”?

No seríamos honestos al no reconocer que estas y otras ideas religiosas producen eficientemente personas nobles, loables y de vidas moralmente correctas que pudiéramos decir “piadosas”. Por ejemplo los testigos de Jehová son ciudadanos espectaculares, pero todo conforme a una reforma externa y humana, porque ellos nunca han nacido de nuevo. Y así muchos de aquellos que no son creyentes regenerados, sí pueden experimentar cambios sustanciales en sus conductas. Lejos está entonces llamar “avivamiento” a un mover que aglutina a personas cuyos cambios son solo externos. Es la parte sutil de esta palabra que debe analizarse bíblicamente y no pragmáticamente.

La palabra “avivamiento” que se escucha en medio de los círculos evangélicos desde muchas décadas, ha sido siempre una especie de inyección de vigor para muchos predicadores e iglesias que pierden la paciencia en esperar el regreso del Salvador conforme a las profecías bíblicas. Cuando flaquean las esperanzas, y la autoridad absoluta de las escrituras ya no es el consuelo necesario o suficiente como motivación de vida cristiana; cuando se busca uno y otro método de crecimiento de la iglesia; de pronto brota este término “avivamiento”, que curiosamente nadie lo define sólidamente por las escrituras, pero se abraza con fuerzas, ya que da una salida a la impaciencia de aquellos que quieren ver algo más en su entorno, que predicar el evangelio y esperar al Salvador.

El único argumento para validar este concepto “avivamiento” descansa en la historia de la iglesia y no en la escritura. Creo honestamente que todos caemos en este punto. Se habla, por ejemplo, del avivamiento en Inglaterra con los hermanos Wesley o el de Jonathan Edwards en los EE.UU; también se hace mención a la experiencia de los valdenses o de los puritanos. No obstante, nadie puede fundamentar estos movimientos a la luz de la Palabra de Dios. Es cierto que nadie podría negar la fidelidad de la predicación de muchos hermanos que nos han antecedido; Huss en Praga, Savonarola en Italia, Lutero en Alemania, Calvino en Francia, entre muchos otros., pero ellos solo fueron colaboradores de Dios como cada uno de nosotros; nunca los debemos concebir como infalibles o rectores de nuestra fe.

“¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores… y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento” 1 Corintios 3: 5-7

Esta enseñanza de Pablo nos permite despertar y abandonar una verdadera devoción que la iglesia actual presenta por los hombres. Hoy la opinión de hombres prevalece en medio de la iglesia, lo que me hace recordar los tiempos que estamos viviendo, haciendo alusión a la iglesia de “Laodicea” cuyo significado de su nombre podría ser traducido como “la voz del pueblo (“de hombres” – Apocalipsis 3: 14-22)” Hoy prevalece la voz de los hombrecitos por sobre la voz de Dios todopoderoso. No obstante, quiero insistir en que sí recordamos con cariño y respeto la labor que Dios en su gracia, hizo con hombres que nos han precedido y dejaron un legado enorme a la iglesia y a la causa del evangelio de Cristo; eso no está en discusión.

La palabra “avivamiento” también se usó para validar la experiencia de la iglesia de la calle Azusa en Los Ángeles California, EE.UU. a comienzos del siglo XX, cuando un predicador de origen afroamericano llamado William Seymour experimentó eventos místicos y de frenesí religioso en sus reuniones. Los hechos relatan la conversión de muchas personas que dejaban sus vidas licenciosas para volverse a Dios. A esto se le llamó “avivamiento”. Esta experiencia se replicó en otras partes de los EE.UU. y parte de Europa.

Nuestro país no está ajeno de estas experiencias místicas y de nuevas revelaciones, porque en Chile el “avivamiento” no se dejó esperar; misioneros norteamericanos y europeos dieron inicio al movimiento “pentecostal”. Después de la segunda guerra mundial muchas iglesias de corte “protestante” se unen en un sínodo en Ámsterdam para formar lo que hasta ahora se conoce como “consejo mundial de iglesias” (CMI), que daría a luz una nueva arista del “avivamiento” mundial.

Más tarde al terminar el concilio vaticano segundo inaugurado por el papa Juan XXIII y culminado por el papa Paulo VI, comienza una nueva estrategia para promover el “avivamiento” más allá de las doctrinas que dividen, haciendo caer las barreras, eliminando los distanciamientos y pugnas de los diversos credos religiosos a fin de establecer la unidad y experimentar el tan anhelado “avivamiento”. Es el nacimiento del ecumenismo cuyos objetivos eran hacer sucumbir a todas las iglesias protestantes que no se sumaron al CMI. Para ellos, el vaticano sedujo a predicadores carismáticos y con poder de convocatoria como el afamado Billy Graham quien, en medio de cultos y campañas de “avivamiento”, millones de personas dejaban sus vidas licenciosas para volverse al “cristianismo”. Graham marca un antes y un después del protestantismo moderno, tanto así, que ahora la palabra “protestante” no es más que un apelativo romántico, para muchos pasado de moda.

Predicadores como Paul Crouch, Jim Bakker, Rex Humbard, Kathryn Kuhlman, Pat Robertson, entre otros, fue una verdadera escuadrilla de mensajeros enviados por el Vaticano, anunciando que llegaban tiempos de “avivamiento”. Todos ellos y muchos otros, han tenido un estrecho lazo con el papa de Roma y con sus intereses dominionistas. Ellos predicaban y miles de personas se “convertían”, por lo tanto, no cabía ninguna duda para ellos, de que estaban en medio de un gran “avivamiento”.

Un hermano misionero nos decía hace años atrás que luego de la caída de las torres gemelas en septiembre del año 2001, cientos de miles de personas comenzaron a asistir a las iglesias, presas del temor y del desconcierto. Ellos hablaban de “avivamiento” porque las iglesias no eran capaces de atender tal demanda de feligreses, no obstante como un globo, aquel “avivamiento” se fue lentamente desinflando hasta llegar a su estado natural y verdadero. Esa es la tónica de la historia de la iglesia en consonancia con la infalible Palabra de Dios. Solo los verdaderos creyentes son los que perseveran hasta el fin; el resto tarde o temprano, vuelve atrás (2 Juan 2:19, 2 Pedro 2:22).

La tercera pregunta de este artículo es ¿Qué cambió luego de los avivamientos mencionados? La respuesta es objetiva avalada por la historia: no cambió nada. No obstante, solo Dios sabe quiénes realmente fueron salvos en todos aquellos movimientos, porque él usa inclusive las piedras para llamar a sus escogidos (Lucas 19:40). Pero los supuestos “avivamientos” de los EE.UU. no pudieron evitar que esta nación se transformara política y socialmente en una de las más corruptas, ético y moralmente en el mundo. Para nadie es un misterio que las iglesias de los EE.UU. son las más liberales del mundo, y la cáfila de predicadores que produce “en serie” seminarios racionalistas como el Fuller en Pasadena CA., se ha transformado en una armada de humanismo que está contaminando a predicadores sencillos del “tercer mundo”. EE.UU. es un país desarrollado e inmensamente rico, pero paradójicamente tiene tasas alarmantes de pobreza, marginalidad, racismo, prostitución, alcoholismo, drogadicción, promiscuidad e inmoralidad sexual, industria de pornografía, etc. En resumen, las iglesias del “avivamiento” nos deben una explicación…

Por su parte, los “avivamientos” de Europa dejan el mismo saldo. Cada vez menos iglesias bíblicas en ciudades como Londres, Paris, Madrid, Ámsterdam, etc. Aumento de la inmoralidad, la corrupción, el ateísmo, etc., es la evidencia que confirma que el llamado “avivamiento” fue solo un hermoso dibujo trazado en el agua, pero no basado en la infalible Palabra de Dios. Personalmente tengo la referencia directa de una persona que estuvo en Europa, inclusive de otra que vive allá, y que confirman que escasean las iglesias bíblicas, pero aumenta cada vez más la corrupción, la violencia y la inmoralidad. Esto sí tiene consonancia con lo que  la infalible Palabra de Dios anuncia para el tiempo final.

La cuarta pregunta de este artículo es ¿Por qué tarda tanto el “avivamiento”? La respuesta será radical: La biblia No enseña acerca del “avivamiento” como hoy se pretende presentar. Como se dijo anteriormente, si nos basamos en la infalible Palabra de Dios, El legítimo “avivamiento” es la conversión sobrenatural de personas, que comienzan a amar la Palabra de Dios, y no están dispuestos a transarla o negociarla a cambio de una unidad no autorizada por la doctrina apostólica. En otras palabras, “avivamiento” no es solo el cambio externo de un individuo, sino que de lo más esencial de cada criatura que nace de nuevo; la cual comienza a amar la Palabra de Dios, a los hermanos, y es profundamente convencida de su propio pecado; evidencias que el falso o seudo “avivamiento” no puede reproducir. Hoy solo se moraliza a las personas, pero no se les predica el evangelio verdadero que es lo que realmente convierte el alma (Salmos 19:7)

Si hablamos de legítimo “avivamiento” en la historia de la iglesia de Cristo y en consonancia con la biblia, mencionemos a los mártires de la iglesia primitiva, de los heraldos reformadores o de los fieles predicadores que no les importaba el oprobio, ni la aprobación de los hombres a fin de negociar cantidad de seguidores y prosélitos; por el contrario, su fiel predicación los llevó a ser despreciados por los humanistas y por aquellos que son “excelentes personas” pero que no aman la Palabra de Dios. Como dijo Pablo:

“Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo” Gálatas 1:10

El legítimo “avivamiento” es predicar fielmente el evangelio sin acomodaticios ni diplomacia. Es hablar de la justicia de Dios, de su odio al pecado, del arrepentimiento, de la salvación y del juicio venidero. De ninguna forma se puede afirmar que “avivamiento” es una especie de “lluvia de bendición” que se está derramando en el mundo entero; “ganando” países para Cristo, como si de nosotros dependiera aquello. Es cierto, debemos predicar el evangelio, pero ¡cuidado!; cumplir aquel mandato no significa anular lo que ya está escrito respecto al porvenir de este mundo. En otras palabras, debemos predicar lo que Dios anuncia para estos tiempos postreros o últimos.

La quinta pregunta será: ¿Entonces que dice la biblia respecto al último tiempo? La respuesta estará basada en lo que nuestro Señor Jesucristo nos enseñó y lo que los apóstoles confirmaron.

Jesús y el avivamiento

“estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe…“ Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.” Mateo 24: 3-5

Como dijimos anteriormente, ya estamos en el último tiempo. Cuando los discípulos le preguntaron acerca del fin del tiempo, nuestro señor Jesucristo respondió categóricamente: “…Mirad que nadie os engañe”. Es la primera señal de advertencia que distinguen al último tiempo. Cristo no habla de “avivamiento”, sino que de engaño.

Debemos notar que el “engaño” jamás ha sido evidente; siempre ha habitado entre las sombras; y si no hay suficiente luz que lo evidencie, será casi igual a la verdad. Por lo tanto, no esperemos que el diablo pretenda engañarnos con algo evidente y grosero, pero sí debemos estar atentos cuando vemos algo que parece verdad, y que solo la infalible Palabra de Dios revelará lo que hay detrás. Recordemos siempre que el veneno para ratones tiene un 95% de nutrientes, pero solo 5% de veneno es lo que mata al ratón.

Por ejemplo, el ecumenismo es una de los movimientos más eficaces del engaño porque se habla de Cristo, del evangelio, de la moralidad, de la ética, de la solidaridad, de la salvación, etc. etc. El único referente firme y eficaz para detectar la falsedad del ecumenismo, es la Palabra de Dios. Es por esa razón que todos los ecuménicos predican que no debemos hablar de doctrinas, porque ellas nos separan y no permiten la tan anhelada “unidad”. Es decir, y en términos muy resumidos, el engaño final será “la unidad” a expensas de la verdad. Y es increíble porque en esta era postmodernista sobresalen aristas que hablan de ello, es decir, se enseña: “verdad relativa”  Relativismo, “no hay opuestos”  Neo ortodoxia, “el fin justifica los medios”  Pragmatismo, “unión de diversos credos”  Ecumenismo, Síntesis de ideas  “neo platonismo”.

“Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores” Mateo 24: 6-8

Una vez más el Señor Jesucristo advierte a sus discípulos que el postrer tiempo será caracterizado por situaciones que se distancian mucho de la idea del seudo “avivamiento”. Guerras, turbación, enfermedades, hambre y terremotos. Al parecer acá se descubre que los profetas del “avivamiento” no hablan por medio de la Palabra de Dios, sino que hablan visión de su propio corazón, tal cual lo decía Jeremías:

“Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová. Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros” Jeremías 23: 16-17

Los verdaderos profetas hablan la verdad y no alimentan con “vanas esperanzas”. El “avivamiento” es una visión de los falsos profetas que han dejado de considerar lo que la infalible Palabra del Señor enseña. El avivamiento no solo enseña un porvenir mejor para este mundo, sino que miente descaradamente, como dijo Jeremías; “…Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros”. La idea del “avivamiento” marcha sobre la consigna ecuménica de la unidad, por lo tanto, el pregón para “moros y cristianos” es “la paz”. Con esto, el juicio de Dios ha quedado obsoleto.

“Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará” Mateo 24:11-12

Nuevamente El Señor advierte en señales negativas y nunca anuncia el llamado “avivamiento”. Él dijo: “muchos” (no dice pocos) falsos profetas se levantarán; además habla de engaño, de multiplicación de la maldad y del enfriamiento del amor (afecto). No debemos perder la perspectiva de que estas señales del último tiempo están determinadas para su pueblo Israel. No obstante, la iglesia de Cristo ya está presenciando estas señales que anuncian el final del tiempo. Para nadie es un misterio el surgimiento de falsos maestros y por consecuencia “muchos” engañados. De la misma manera la multiplicación de la maldad y por lo tanto, la perdida de afectos. Estamos cruzando una sociedad que ha perdido la capacidad de asombro; una humanidad fría, impersonal, virtual y sin afecto natural. Podríamos hablar mucho de ello.

“Más como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca” Mateo 24: 37-38

Esta señal quizás es la más sintomática respecto al tema que estamos tratando. El llamado “avivamiento” pregona el bienestar terrenal y olvida la perspectiva peregrina de la iglesia. De la misma forma, fueron los tiempos de Noe, quien sin duda fue un predicador “anacrónico” para muchos que en aquellos días “comían y bebían, se casaban y se daban en casamiento”. Esta expresión tiene una definición concreta que podríamos resumirla con la palabra “Fiesta”. El llamado “avivamiento” encaja muy bien con la algarabía de estos tiempos, y que se asemeja al banquete de belsasar en el tiempo de Daniel (Daniel 5: 1-31); allí se comía y se bebía, pero el juicio de Dios estaba a las puertas. Según Jesús, la generación de Noe será reproducida en el postrer tiempo; Festejo, prosperidad, comida y bebida, pero el juicio de Dios no tardará y su Palabra se cumplirá. Por otro lado, la biblia indica que los tiempos finales serán como “los días de Lot” (Lucas 17:28.30), es decir, un aumento exponencial de la degeneración sexual (homosexualismo, lesbianismo, bisexualidad, etc.), no obstante, todo esto en medio de fiestas, comercio y crecimiento económico. Pero “avivamiento”, por ninguna parte…

“Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?” Lucas 18: 8

Esta pregunta retórica de Cristo nos habla del término de los postreros días; es el regreso de Cristo en poder y gran gloria. Notemos que el tiempo de su regreso no estará revestido de un “avivamiento”, sino que de un secularismo sin precedentes. Cuando Jesús regrese: ¿“…hallará fe en la tierra”? Hoy el “avivamiento” dice que cada vez más personas se están “convirtiendo” y que cada vez hay más “fe”, pero la biblia enseña que la fe será escasa. Nuestra convicción debe estar fundamentada en lo que El enseña, y no lo que los hombrecitos están diciendo.

Los apóstoles y el avivamiento

En primer lugar debemos recordar que los apóstoles tuvieron la gran misión de confirmar la Palabra de Dios revelada por el Hijo, es decir, las enseñanzas de Jesús. Ellos no pusieron algo “nuevo”, sino que confirmaron lo que ya se había dicho.

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” 1 Corintios 3:11

No encontramos ninguna enseñanza apostólica que anuncie un tiempo de “avivamiento” como hoy se enseña. Es más, al unísono, los apóstoles cuyas escrituras quedaron respaldadas en el canon, es decir, Pablo, Pedro, Judas y Juan, jamás enseñaron, ni tan solo sugirieron la idea de que la iglesia viviría un tiempo del llamado “avivamiento”. Al contrario, todos ellos siendo fieles a las Palabras de su Señor, advirtieron de que los postreros tiempos serían de engaños, sutilezas y apostasía.

Pablo ya anticipaba a la iglesia de los tiempos difíciles que vendrían (futuro). Él fue un tenaz predicador del evangelio puro y lacerante; absoluto y agudo; cismático y ofensivo. Por tal razón, se ganó el repudio de muchos racionalistas y humanistas de su época. Fue Pablo quien advirtió a los ancianos de Éfeso en Mileto acerca de los tiempos futuros.

“Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos” Hechos 20: 29-30

Pablo nunca anunció “avivamiento” en consonancia con las advertencias del Señor Jesús, advierte del engaño y apostasía que desde “dentro” se levantarán falsos maestros. Él utiliza la misma palabra “se levantarán”, advirtiendo que los engañadores están escondidos entre las sombras, pero de pronto se levantan para confundir y pretender destruir la iglesia de Cristo.

“Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;” 1 Timoteo 4:1

Es el mismo Pablo que también confirma literalmente que los tiempos finales serían tiempos de apostasía. La revelación es acompañada con la palabra “claramente”, es decir, no hay ninguna duda; es una imagen nítida. Los tiempos finales estarán acompañados de apostasía, espíritus engañadores y doctrinas satánicas en medio de la llamada cristiandad. Jamás se habla de aquel supuesto “avivamiento”.

“Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” 2 Timoteo 4: 3-4

Es otro texto de Pablo que agrega otro síntoma de los postreros tiempos. Ahora él dice: “no sufrirán la sana doctrina”, es decir, tiempo cuando no “soportarán” la sana enseñanza de Cristo y sus apóstoles. La sana doctrina siempre ha sido “insufrible”, tediosa, fastidiosa e impertinente para los incrédulos. Recordemos al profeta amos otro fiel predicador que la biblia nos señala:

“Entonces el sacerdote Amasías de Bet-el envió a decir a Jeroboam rey de Israel: Amós se ha levantado contra ti en medio de la casa de Israel; la tierra no puede sufrir todas sus palabras…Y Amasías dijo a Amós: Vidente, vete, huye a tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá;” Amos 7:10-12

Al hombre natural nunca le ha apetecido la palabra de Dios, y eso será una de las características de los postreros tiempos, no obstante, como dijo el Señor Jesús, muchos falsos profetas hablarán en su nombre, es decir, que alguien hable de Cristo y use la biblia, no es garantía de que está predicando la sana doctrina. La comezón de oír de los postreros días producirá amontonamientos de falsos maestros, y de enseñanzas fabulescas que cautivarán a personas religiosas que no andan en búsqueda de la verdad, sino que de satisfacer sus sentidos y sus propios códigos de justicia. Como habló Salomón, es aquel camino que al hombre le parece recto, pero su fin es camino de muerte (Proverbios 14:12). Como vemos, la biblia no anuncia de manera alguna acerca de un supuesto avivamiento manifestado con una conversión masiva de personas, o de la conquista de los poderes temporales, como hoy la gran mayoría vocifera.

“También debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles y peligrosos” 2 Timoteo 3:1

Este es otro pasaje que deja al descubierto la constante preocupación de Pablo por su discípulo amado Timoteo, a quien le impone con la expresión: “debes saber esto”, es decir, no es un asunto secundario, opcional o de consideración menor; al contrario, el grado de urgencia es lo que distingue este pasaje. Timoteo debía saber que los últimos tiempos serían difíciles y peligrosos. Ante esta claridad profética por parte del apóstol Pablo, qué duda cabe que el supuesto “avivamiento” que los falsos maestros están anunciando en la actualidad, no es más que una ilusión que nace en el puro deseo de sus propios corazones (concupiscencia). Pablo jamás habló de un supuesto “avivamiento”, sino que de tiempos difíciles y peligrosos. Al seguir leyendo el versículo 2 del mismo capítulo, vemos la razón de esta advertencia:

“porque habrá hombres amadores de sí mismo, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita” 2 Timoteo 3: 2-5

Esta es una descripción fiel de la sociedad del último tiempo, y en particular de aquellos que tendrán apariencia de piedad, es decir, personas religiosas. Hay una armonía absoluta entre esta profecía y la que nuestro Señor y Salvador Jesucristo había enseñado. Los últimos tiempos reúnen características negativas que de ningún modo hace presagiar días de “avivamiento”. Por el contrario, lo que hemos visto hasta ahora es una fina descripción de la sociedad y de la creación, durante los postreros tiempos: engaño, guerras, terremotos, enfermedades, multiplicación de la maldad, fiestas, banquetes y algarabía, inmoralidad sexual (degeneración), doctrinas de demonios, espíritus engañadores, tiempos difíciles y peligrosos; ¿y el “avivamiento”?…por ninguna parte.

Por su parte, el apóstol Pedro también advierte esta característica para el último tiempo. Él nunca menciona, ni tan solo sugiere un tiempo de “avivamiento” tan anhelado por los dominionistas. La profecía es clara:

“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado” 2 Pedro 2: 1-2

“…en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación” 2 Pedro 3: 3-4

En estos textos, vemos ahora que el Espíritu de Dios está hablando a través de Pedro; es otra persona, es otro apóstol, sin embargo, es la misma voz, la misma advertencia y profecía que armoniza plenamente con lo dicho anteriormente por Cristo y el apóstol Pablo. Acá nuevamente se insiste en la existencia de falsos profetas a quienes “muchos” seguirán sus disoluciones; blasfemia en contra de Dios y de su revelación, y la presencia de “burladores” que harán mofa de la segunda venida de Cristo que es la esperanza de los creyentes. Quizás esta última, es la característica que se está viendo con más nitidez en medio de la llamada cristiandad. Hoy hay muchos que ya se han “cansado” de esperar al Señor, y se han embarcado rumbo al dominionismo que busca establecer el “reino de Dios” aquí y ahora.

Hoy se deja ver una imagen decadente de hermanos y de otros que quizás no lo son, que están replanteando el propósito de la iglesia en esta tierra. Se habla de que “la iglesia debe tomar el lugar que le corresponde en la sociedad”, “necesitamos profesionales cristianos que puedan influir en medio de círculos intelectuales”, “necesitamos tomarnos la redes sociales y toda plataforma de expresión disponible para demostrar que la iglesia puede influir cambios sustanciales en esta sociedad”, etc. Esto, es dominionismo puro y duro.

La iglesia es un pueblo espiritual con recompensas celestiales, y su misión y propósito es mostrar el glorioso evangelio de nuestro Señor Jesucristo, y esto, no para cambiar el mundo, ya que el mundo será juzgado severamente en el día del Señor, sino que para salvar a sus escogidos y esperar el establecimiento del reino de Dios con El Rey presente. Que absurdo resulta pregonar un reino sin El Rey. Sin embargo a esta verdad que se enseña claramente en la biblia, los “burladores” de hoy niegan la importancia de hablar de la venida del Señor como anhelo ferviente de la iglesia de Cristo.

El apóstol Juan por su parte, se suma a esta nutrida lista de textos que advierten a la iglesia de Cristo respecto a los últimos tiempos, y que mantienen un hilo conductor coherente y en armonía a toda la doctrina apostólica.

“Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo” 1 Juan 2: 18

Juan confirma lo que ya hemos dicho; “ya es el último tiempo”. Pero además agrega un nuevo término que da una razón poderosa para confirmar que sí estamos en los postreros tiempos. Juan anuncia la venida del “anticristo” y confirma la existencia de “anticristos” que han surgido en todos los tiempos, como evidencia de que estamos en el último tiempo. Él nunca habla de “avivamiento”, sino que de aquel o aquellos “anticristos”. Es importante precisar que la esfera del “anticristo” es de engaño, prodigios y milagros y que desde el tiempo apostólico ya estaba en acción el misterio de iniquidad (Comp. 2 Tesalonicenses 2: 7-10). En otras palabras, Juan nos da más luz respecto a que los tiempos finales no serán de ningún modo tiempos de “avivamiento”.

Ahora veamos brevemente lo que por su parte advierte Judas:

“Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo; los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos” Judas 17-18

Es sorprendente como coincide la advertencia de Judas, con la que anteriormente observábamos de Pedro. Nuevamente la biblia nos enseña respecto al “postrer tiempo”, de la presencia de “burladores” que andarán según sus malvados deseos o concupiscencia (comp. 2 Timoteo 4:3-4). De “avivamiento”, nada…

Ahora bien, considerando que Jesús y sus apóstoles nunca hablaron de “avivamiento” como en nuestra época se ha enseñado, sino que por el contrario, la enseñanza de Cristo y apostólica para el último tiempo es “lobreguez y tinieblas”, nos cabe hacer las últimas dos preguntas:

1) ¿Por qué entonces hay muchos que creen en un supuesto avivamiento?

En breves palabras, nosotros vemos una cristiandad confundida y ansiosa, buscando uno y otro método que les motive y le dé propósito a su existencia. Hoy hay libros de “igle-crecimiento”, “técnicas de crecimiento”, etc. etc. Por su parte, el señor Rick Warren impacta a esta cristiandad con sus libros “Una iglesia, y una vida con propósito”, que se transformó en un corto plazo en un best seller y manual de “corta palos” de muchas iglesias evangélicas. El pastor de hoy está preocupado de cómo hacer crecer su iglesia, pero no le motiva revisar como lo está haciendo; hoy es el resultado lo que importa (pragmatismo). A este crecimiento se le ha llamado “avivamiento”, es decir, el mundo dentro de la iglesia; moral y éticamente correcto, pero no regenerado.

Esto ha ocurrido lamentablemente por haber abandonado la Escritura como fuente y norma de conducta y de fe; hoy ya no es la doctrina apostólica lo que satisface a los predicadores, teólogos y filósofos cristianos, sino que han preferido los escritos de “fulano, zutano o mengano”, y lo peor, los han puesto como reglas de conducta y de fe de las iglesias. Por ejemplo, Orígenes de Alejandría y Agustín de Hipona, “alabado por el catolicismo y la iglesia evangélica, fueron unos acérrimos “dominionistas” que elevaron sus estudios y sus interpretaciones, por sobre lo que los apóstoles enseñaron, no obstante, estos eximios pensadores, han sido y son fuentes de inspiración en la predicación y enseñanza de líderes evangélicos. Pero hay algo adicional a esto; Orígenes y Agustín no creían en la existencia de Israel como el pueblo terrenal escogido de Dios, por lo tanto, con esta premisa, todas las promesas de Dios para este pueblo recaerían en la iglesia de Jesucristo que sería el “reemplazo” de Israel, llegándose más tarde a considerar como la “Israel espiritual”. La biblia no enseña esto.

2) ¿En qué parte de la biblia se basan todos aquellos que pregonan “avivamiento”

Como vimos en el encabezamiento de este artículo, el texto de Habacuc 3:1 es la base de todo predicador que quiere convencer que la iglesia debe vivir “avivamiento”. Pero ¿es correcto dicha enseñanza?
La verdad es que como se ha “desechado” a Israel del plano profético, todo se vuelve difuso y confuso. A todo estimado lector que haya llegado a este párrafo, le sugiero que pueda leer el siguiente artículo en nuestro sitio web http://spgchile.org/israel-y-la-iglesia-de-cristo/

No obstante, es importante precisar que la biblia enseña que Israel no ha sido desechado por Dios (Romanos 11: 1-2) Por lo tanto, todas las promesas hechas por Dios a su pueblo amado Israel, se cumplirán en el futuro una vez que El Señor restaure a esta nación.
Como vemos en la actualidad, los predicadores de “prosperidad”, “sanidad” y “avivamiento” tienen, necesariamente que basar sus sermones en el antiguo testamento para fundamentar sus enseñanzas. Y citan a Habacuc, Joel, Isaías, etc. para poder persuadir a la feligresía que estamos ya atravesando el reino ahora y sus bendiciones. Ellos dicen: “¡Activa el reino de Dios en medio de las circunstancias”! Es la clásica tónica de los hombrecitos que desean reinar sin El Rey”, en lugar de decir como nuestro propio Señor Jesucristo nos enseñó:

“…Venga tu reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” (Mateo 6: 10)

Esta expresión “venga tu reino” no es un asunto de mera confesión humana o enseñanza dominionista, vida monástica, ascética o similar, sino que la biblia nos habla de un reino literal que se establecerá en la tierra una vez que Cristo vuelva.

Entonces y solo entonces, Israel brillará como la nación y pueblo de Dios. Ahí será entonces “avivada” la obra de Dios en esos tiempos y no en el postrer tiempo que nos ha tocado vivir. Además Habacuc dice:

“Dios vendrá de Temán, Y el Santo desde el monte de Parán. Selah Su gloria cubrió los cielos, Y la tierra se llenó de su alabanza” Habacuc 3:3

¿Cuándo se cumplirá esto? No hay duda, cuando el Señor Jesucristo regrese para reinar. Será un tiempo de justicia, sanidad y prosperidad porque El Rey estará en medio de su pueblo ý Él reinará. ¡Ahí recién será tiempos de avivamiento! La biblia agrega:

“Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura. Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará.
La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar” Isaías 11: 5-9

“Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros. Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado. Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás será avergonzado. Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones” Joel 2: 25-28

Estos textos entre tantos otros, son las promesas benditas para Israel y su tierra. Esto es lo que los dominionistas no aceptan porque  que enseñan que la iglesia es “Israel”, lo que choca frontalmente con toda la revelación, dejando  muchas preguntas que no tendrían una respuesta coherente sobre esta enseñanza. Por ejemplo:  ¿Esta reinando Cristo ahora? No, porque 1 Juan 5:19 dice que “el mundo está bajo el maligno”, ¿Ha sido restaurada la creación (flora, fauna, etc.) No, porque Pablo dice en Romanos 8: 19-22 que la creación gime por la manifestación de la gloria de Dios y sus hijos, ¿Está llena la tierra del conocimiento de Dios? No, porque Pedro dice en 1 Pedro 3:7 que los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.

Como hemos revisado y como la biblia enseña en muchos otros pasajes que no hemos citado en este artículo, el postrer tiempo no será caracterizado por un supuesto “avivamiento” mundial de modo que las naciones “unidas como hermanas” le den bienvenida al Señor; no, muy por el contrario. El postrer tiempo será difícil y peligroso (2 Timoteo 3:1). La unidad mundial actual, incluyendo la religión, sus coaliciones y sus supuesto “avivamientos” es lo que configura el engaño del último tiempo que le dará la bienvenida al “anticristo”, declaración que ciertamente será rechazada por los predicadores racionalistas e intelectuales del día de hoy, pero que sin embargo, es la enseñanza puramente apostólica, y es en ella en la cual debemos perseverar hasta que Cristo regrese. (Hechos 2:42).

Que la gracia de nuestro Señor y Salvador Jesucristo sea con todos Uds. en este importante tema. Que así sea, amén.

PEL 7/2015

Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail this to someoneShare on Google+Print this page

5 Responses to LOS TIEMPOS FINALES Y EL “AVIVAMIENTO”

  1. avatar Rodolfo dice:

    Muy contundente y muy claro, sin lisonjas, ni retórica elevada, ni filosofía humana, sólo la pura y absoluta Palabra de Dios.

    “La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
    Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.” (Salmos 19:7-14)

    Su Palabra nos aclara los últimos tiempos (postrer tiempo) que estamos viviendo, que nuestro Señor y Salvador Jesucristo nos ayude a sujetarnos y a permanecer en su palabra, y ha esperar siempre en sus promesas celestiales para la iglesia.

    – “Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor ..”
    – “Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.”
    (Santiago 5:7-10)

    Que nuestro Señor y Salvador Jesucristo, los bendiga grandemente y siga bendiciendo este ministerio, para que en todo siempre sea Él glorificado. Maranta ..!! Amén.

  2. avatar José López Saura dice:

    Hermanos míos que Dios os siga utilizando, precioso mensaje, me cuesta creer que alla un avivamiento, lla que dice que por haberse multiplicado la maldad, o sea es cómo el doble de sodoma y gomorra, pienso en la parábola de Jesús en Mateo, cuando el Señor envió a sus siervos ha entrar en las bodas no allaron ninguno y el Señor abrió sus puertas al cojo al ciego, es decir, en estos tiempos, Jesús dijo una Palabra que se está cumpliendo, le habló a los fariseos y escribas, diciendo , de cierto os digo que los publicanos y las rameras van delante de vosotros, y efectivamente como lo expones en tu comentario, muchos que están en las drogas, muchas que están en la prostitución y muchos que son homoxesuales están viniendo a los pies de Cristo esto es hoy en día una ralidad, si hacemos recuento de las personas que han salido del mundo mafioso, de las personas mas baja, lo vil, lo menospreciado, podemos ver que hay dia tras día un avivamiento grande, y aún de las personas que buscan ha Dios, Dios se apiaden de ellos cómo ha Cornelio se apiadó y envió a su mensajero Pedro, oremos por todos los hermanos que están trabajando en las misiones llevando el evangelio a todos los paises para que no decaigan su fe;ES UN GRAN PLACER DE TENEROS EN MI WUED, SOIS DE GRAN BENDICIÓN, DIOS OS BENDIGA, AMÉN; Y TAMBIÉN QUE SIGA BENDICIENDO ESTA EMISORA QUE TENEIS EN EL CUÁL DAIS MUCHAS ENSEÑANZAS, A DIOS SEA LA GLORIA POR TODOS LOS SIGLOS AMÉN

  3. […] por su parte, también confirma literalmente que los tiempos finales serían tiempos de apostasía. La revelación es acompañada con la palabra “claramente”, es decir, no hay ninguna duda; es […]

  4. […] En esta amalgama de “nuevas cosas”, incluyendo la idea continuista de los dones espirituales (lenguas, profecías, milagros, etc.), la cosmovisión del “nuevo calvinismo” fue tomando cuerpo en las enseñanzas y sermones de predicadores de la talla de Tim Keller, Mark Driscoll, John Piper, D.A. Carson, Al Molher, entre otros, dando pie a la fundación de la afamada coalición por el evangelio o TGC (The Gospel Coalition), que es el organismo oficial del “nuevo calvinismo”. El TGC está aglutinando a muchas iglesias que se han sumado a esta “nueva” cosmovisión que según dicen, está produciendo un avivamiento en el mundo. […]

  5. avatar Cruz.elena adarve dice:

    Hoy estuve escuchando al predicador de la pequeña congregacion donde asisto por apenas dos meses y el estaba hablando de este avivamiento para estos postreros tiempos y interiormente el espiritu santo de Dios me trajo a la memoria que eso es una mentira del diablo para confundir aun a los escogidos y por eso vine a envestigar y encuentro este estudio tan aclarador para mi que me confirma que el espiritu santo si me esta guiando a toda verdad porque no quiero seguir falsos pastores ni mucho menos falsas doctrinas.
    Muchas gracias hermanos Dios los bendiga .
    Quisiera un consejo para saber como me aparto de alli, que razon le doy , acaso le digo la verdad que siento , sera necesario ?aunque yo si quisiera decirle porque me voy.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *